Santa Marta, Colombia, 5 de febrero de 2026 – En un hito para las comunidades palafíticas del Caribe colombiano, el Proyecto Hábitat Cumbiana ha inaugurado el primer piloto de un sistema de tratamiento de agua residual doméstica compartido en Buenavista, ubicado en la Ciénaga Grande de Santa Marta. Este avance, se encuentra ahora en etapa de monitoreo para evaluar su impacto y sostenibilidad a largo plazo.
El nacimiento del proyecto
Hábitat Cumbiana, es un programa impulsado por la iniciativa Tras La Perla, fundada por el artista Carlos Vives y la empresaria Claudia Elena Vásquez, comenzó en 2024 con el apoyo inicial del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y The Reynolds Foundation. En esa etapa inicial, se entregaron los tres primeros pilotos: viviendas renovadas con sistemas innovadores de agua y saneamiento básico, trabajando de manera conjunta con familias locales como los Maldonado y Guerrero, e incorporando una casa- hogar comunitario que acoge a más de 10 niños de primera infancia, de 2 a 5 años.
Las viviendas renovadas pensando en los espacios adecuados para una familia, como una cocina funcional, un baño completo y una zona de lavado de ropas, así como sistemas de cosecha de agua lluvia y tratamiento de aguas residuales. Fueron estas intervenciones, las que sentaron las bases para pensar en la expansión de este innovador modelo de vivienda palafítica, respetando la naturaleza anfibia de las construcciones palafíticas.
“Ahora contaremos con diferentes tipos de agua para distintos usos, y queremos ser un ejemplo para el resto de la comunidad. Es una maravilla”. Relató en 2024 Jazmin Samper, madre comunitaria de Buenavista y propietaria de una de las viviendas adecuadas en el marco del Proyecto.
El sistema de tratamiento de agua residual doméstica compartido es una realidad

Posteriormente, se han sumado aliados clave como la Universidad del Magdalena, Global Environment & Technology Foundation (GETF) y Global Water Challenge (GWC), fortaleciendo el esfuerzo para promover la abundancia en el territorio y mejorar la calidad de vida de la comunidad. Este último piloto, el sistema compartido de tratamiento de agua residual, ha sido entregado gracias a esta colaboración ampliada, con un presupuesto total de 470.000 dólares estadounidenses, financiado en parte por GWC y GETF.

El piloto incluye mejoras de las viviendas palafíticas modelo, con énfasis en las áreas húmedas, recolección de agua lluvia, tratamiento de residuales y promoción de hábitos sanitarios. Monitoreos diarios y mensuales de la calidad del agua: cruda, potable y tratada, ya están en marcha, junto con evaluaciones del cambio en los hábitos de los beneficiarios.

“Hemos visto una reducción en enfermedades relacionadas con el agua en las familias que habitan los pilotos”, agregó Isabel Vásquez, Médica y Directora Ejecutiva de la iniciativa Tras La Perla.
Con el monitoreo extendiéndose hasta junio de 2026, se espera continuar construyendo más pilotos en lo que queda de este año y en los siguientes. Este logro no solo resuelve problemas históricos de infraestructura y saneamiento, sino que promueve la salud, el bienestar en una región dependiente de la pesca y el turismo sostenible. La comunidad de Buenavista celebra este avance, demostrando que la innovación y la colaboración pueden transformar vidas en entornos desafiantes.







